Volver a casa siempre tiene algo especial. Este fin de semana viajé a Tumbes —mi tierra— por un motivo importante: cumplir con mi deber como ciudadana en las votaciones. Pero, como buena universitaria, también fue un viaje lleno de equilibrio entre responsabilidades, familia y decisiones importantes.
✈️ Viernes: llegar y seguir en modo estudiante
Amanecí el viernes en Tumbes y, aunque el viaje no fue corto (6h) tampoco hubo pausa. Directo a avanzar un trabajo que tenía que entregar y continuar con mis clases (virtuales) durante todo el día. Ser estudiante foránea implica adaptarse sin excusas, incluso cuando estás entre maletas y cambios de ciudad.
📚🍽️ Sábado: estudio, familia y reflexión
El sábado empezó temprano con clases de Inglés por la mañana. Luego, aproveché para salir a almorzar en familia, un momento necesario para reconectar, reír y recargar energías.
Pero el día no terminó ahí. En la noche me tomé un tiempo para algo clave: informarme bien sobre las elecciones. Revisé propuestas, investigué candidatos y reflexioné. Porque votar no es solo marcar una opción, es una decisión que impacta nuestro futuro.
🗳️ Domingo: votar y cerrar el viaje
El domingo fue el día central. Fui a votar junto a Jhenn, haciendo de este momento algo más cercano y acompañado. Luego pasé tiempo en casa de mi tío, disfrutando de los últimos momentos en familia.

Ya a la mañana siguiente, tocó volver a la realidad: hacer la maleta y prepararme para regresar a Piura.
💡 Más que un viaje, una experiencia
Este fin de semana no fue solo un traslado de ciudad. Fue un recordatorio de lo que significa ser responsable, tanto como estudiante como ciudadana.
Viajar, estudiar, compartir en familia y ejercer el voto consciente… todo en solo unos días.
✨ Reflexión final
A veces creemos que no hay tiempo para todo, pero con organización y compromiso, sí se puede. Y sobre todo, nunca hay que dejar de lado nuestra responsabilidad de informarnos y participar.
¿Tú también tuviste que viajar para votar? ¿Cómo fue tu experiencia? 💬

