Hace cuatro años llegué a Piura con una maleta llena de ropa, sueños, nervios y muchas preguntas. No conocía exactamente lo que me esperaba, pero sabía que estaba comenzando una de las etapas más importantes de mi vida: la universidad.
Hoy, después de todo este tiempo, puedo decir que no solo estoy por terminar la carrera. También termino una etapa que me transformó por completo.
Y es que, oficialmente, en 2 semanas ya no seré más foránea en Piura.
🧳 Llegar sola y aprender a hacerlo todo
Cuando uno deja su ciudad para estudiar, cree que el reto más grande serán los cursos o los exámenes. Pero con el tiempo descubre que hay muchas otras cosas que aprender.
Aprender a vivir sola.
Aprender a cocinar cuando no hay nadie que lo haga por ti.
Aprender a administrar el dinero del mes.
Aprender a resolver problemas sin correr a casa.
Aprender a tomar decisiones y asumir sus consecuencias.
Durante estos cuatro años, Piura fue mucho más que la ciudad donde estudié. Fue el lugar donde crecí como persona.
🎓 Mucho más que una universidad
La universidad me dio conocimientos, pero la experiencia de ser foránea me enseñó lecciones que ningún curso podría haberme dado.
Aquí viví momentos que jamás imaginé, enfrenté días difíciles y celebré pequeños logros que parecían enormes.
Hubo madrugadas estudiando, trabajos grupales, exámenes que parecían imposibles, viajes de regreso a casa, videollamadas con mi familia y momentos en los que extrañé muchísimo mi ciudad.
Pero también hubo risas, aventuras, oportunidades y recuerdos que guardaré para siempre.
🏡 Piura se convirtió en un hogar
Aunque llegué siendo una extraña, poco a poco encontré mis lugares favoritos y mis rutas de siempre.
Piura dejó de ser solo el lugar donde estudiaba.
Se convirtió en parte de mi historia.
Por eso despedirme no es tan sencillo.
✈️ Un nuevo destino me espera
Ahora que estoy por terminar la universidad, es momento de comenzar una nueva aventura.
Me mudaré a otra ciudad para iniciar una nueva etapa, llena de retos, oportunidades y experiencias por descubrir.
Y aunque estoy emocionada por lo que viene, también siento nostalgia por todo lo que dejo atrás.
Porque no solo me despido de una ciudad.
Me despido de la versión de mí que llegó aquí con 18 años y que, sin darse cuenta, fue creciendo día a día.
💛 Gracias por todo, Piura
Gracias por los aprendizajes.
Gracias por los desafíos.
Gracias por los recuerdos.
Gracias por convertirme en la persona que soy hoy.
Después de cuatro años, cierro este capítulo con el corazón lleno de gratitud.
Ya no seré más foránea en Piura, pero siempre llevaré una parte de esta ciudad conmigo.
✨ A veces los lugares que elegimos para estudiar terminan convirtiéndose en los lugares donde aprendemos a vivir.
Y aunque en dos semanas me despido de Piura, sé que una parte de mi historia siempre se quedará aquí. 💛🌅🎓✈️

